Nos acercamos al siglo XXI

Recuerdo con añoranza aquellos meses en los que salía a la terraza viveña, encendía mi portátil y me conectaba a la wifiIbahernando 2” a una velocidad más que aceptable para poder conectarme al mundo. Un día vi que la antena en la ventana del ayuntamiento, encima de Correos, estaba colgando. Pero aquello seguía funcionando, más despacio, pero funcionaba. Otro día me intenté conectar y aquello no funcionaba. Otro día sí que funcionaba. Otro no… otro tampoco… y nunca más volvió a funcionar. Se debieron de acabar los dineros, así ha sido este país de las subvenciones y de las maravillas (cada vez que paso por Talavera veo una de esas maravillas colgantes).

Todavía podemos disfrutar de varios vestigios de la wifi que inundó el pueblo de modernidad. Una de ellas es la antena en la ventana del ayuntamiento colgando y apuntando al suelo. Otra las tres antenas (en el ayuntamiento, en los pisos tutelados y en la casa de la cultura) que ahí están con su escaso uso. Y el último de los vestigios es la wifiIbahernando 4” que desde la casa de la cultura sigue funcionando, sin acceso a Internet, pero como diciendo “eh, que yo sigo aqui, por favor, rematadme y dejad de hacerme sufrir”.

Aquello fue una excepción a lo que es normal en Ibahernando, y es que conectarse a Internet es privilegio de los que viven en la localidad todo el año. Hasta hace muy poco la única operadora de móvil que daba servicio era Movistar (y Yoigo por un acuerdo entre ellos). Desde este año también está disponible Vodafone. Los usuarios de Orange y sus decenas de operadores virtuales aún tendrán que esperar.

Así que para 2016 esperemos que también Orange nos deleite con su servicio y podamos coger el portátil en la terraza viveña y ver que ha pasado por el mundo.

 

…un pueblecito de Cáceres llamado Ibahernando…

Cuando le digo a un extremeño (sobre todo de Badajoz) que voy a un pueblecito de Cáceres que se llama Ibahernando, normalmente me dicen “ah, sí, me suena”, y yo contesto “claro, porque tiene dos salidas de la autovía”. Y es que pocos pueblos pueden disfrutar de tanta publicidad gratuita como dos salidas, seis carteles por sentido, doce en total… solo falta que pongan un aviso que diga en una salida “IBAHERNANDO, salida buena” y en la otra “IBAHERNANDO, salida para valientes”